Las enfermeras son fundamentales para ayudar a las mujeres de las zonas rurales a acceder a servicios de salud, según el Consejo internacional de enfermeras

Las enfermeras son fundamentales para ayudar a las mujeres de las zonas rurales a acceder a servicios de salud, según el Consejo internacional de enfermeras

Ginebra, Suiza; 8 de marzo de 2018 – Con ocasión del Día internacional de la mujer, el Consejo internacional de enfermeras (CIE) está poniendo de manifiesto el papel clave que desempeñan las enfermeras ayudando a las mujeres y las niñas de las zonas rurales a acceder a servicios sanitarios. En el próximo 62º periodo de sesiones de la Comisión de Naciones Unidas sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, al que el CIE asistiría del 12 al 23 de marzo, se debatirán las preocupaciones específicas de las mujeres en las áreas rurales.
Tal y como se señala en la carpeta del Día internacional de la enfermera (DIE) del CIE, que se lanzó el pasado 27 de febrero, “Las personas que viven en áreas rurales a menudogozan de peor salud general respecto a las que viven en áreas metropolitanas a causa de diferencias considerables en los determinantes sociales de la salud. “El sector sanitario está especialmente preocupado por la brecha entre las áreas urbanas y las áreas rurales puesto que ahí convergen los factores que contribuyen a la desigualdad en los logros educativos, los ingresos y las condiciones de vida provocando peores estándares de salud. Los servicios de salud y los profesionales sanitarios cada vez se encuentran más centralizados en las áreas urbanas. A menudo, las enfermeras son los únicos profesionales de la salud que trabajan en áreas alejadas y, en consecuencia, asumen numerosos roles entre especialidades para prestar los mejores cuidados y actuar como enlace con otros trabajadores sanitarios afines. Se calcula que la mitad de la población mundial vive en áreas rurales y, sin embargo, estas cuentan con menos del 38% del total de personal de enfermería. En algunos países, este porcentaje es aún más bajo. Como resultado directo, las mujeres también se ven más afectadas por este fenómeno sistémico al correr más riesgo de que se descuide su salud sexual y reproductiva, su integridad corporal y sufrir abusos. Tienen más probabilidades de que se les niegue la posibilidad de estudiar y de casarse siendo menores de edad, es decir, dos factores que incrementan sus riesgos de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS), tener embarazos no deseados y otras complicaciones de salud.

“La falta de acceso a servicios, un nivel socioeconómico bajo y valores sociales que toleran la violencia, el abuso sexual y otras violaciones de los derechos de las mujeres son factores que repercuten directamente en la salud de las mujeres y las niñas,” según el Profesor Thomas Kearns, Director general en funciones del CIE. “Las enfermeras pueden contribuir significativamente al fortalecimiento de la capacidad de las mujeres de ejercer un mayor control sobre sus vidas y sus condiciones de vida.
Según Katja Iversen, Presidenta/Directora general de Women Deliver, “La salud sexual y reproductiva y los derechos de las niñas y las mujeres son un prerrequisito para tener una población sana y un planeta saludable. Ya sea tratando la diabetes durante el embarazo, realizando cribados para detectar ETS o impartiendo formación sobre la contracepción, las enfermeras son poderosos agentes del cambio defendiendo la salud y los derechos humanos en primera línea, garantizando así el progreso para todos.”
A causa del importante papel que desempeñan las enfermeras de cara a superar la brecha de los servicios de salud en estos lugares alejados, es aún más trascendental apoyarlas puesto que no solo hace falta que cuenten con habilidades eficaces y una formación de calidad sino que también es necesario que se reconozca su estatus y su capacidad para tomar decisiones de manera que se les permita desempeñar sus funciones aprovechando todo su potencial.
Los estudios de casos del informe del Día internacional de la enfermera ponen de manifiesto aportaciones y modelos de cuidados innovadores dirigidos por enfermeras en todo el mundo y únicos del planteamiento holístico de la profesión. Uno de estos estudios de casos se refiere a enfermeras que trabajan en Mercy Ships, una organización internacional que opera
una flota de buques hospital en naciones en desarrollo. Las enfermeras prestan servicios de salud de manera gratuita – en particular, cuidados maternos e infantiles – a comunidades con poco o ningún acceso a cuidados asequibles. Otro ejemplo proviene de Australia, donde enfermeras de salud mental “volantes” dispensan cuidados especializados de salud mental a
personas con enfermedades mentales graves y complejas que viven en áreas alejadas y aisladas.

Nota para los editores
El Consejo internacional de enfermeras (CIE) es una federación de más de 130 asociaciones
nacionales de enfermeras en representación de los millones de enfermeras en todo el mundo.
Dirigido por enfermeras y liderando la enfermería en el ámbito internacional, el CIE trabaja para
garantizar cuidados de calidad para todos y políticas de salud sólidas a nivel global.
Para más información, le rogamos se ponga en contacto con Julie Clerget en: media@icn.ch
Tel.: +41 22 908 0100
www.icn.ch
www.icncongress.com